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lunes, 20 de abril de 2015

“ESCUELA DE ABEJAS II: TRABAJAR POR PROYECTOS”
En el anterior post, comenzamos a contaros nuestros secretos sobre cómo es la escuela de las abejas. Hoy vamos a seguir contándoos nuestros secretos y el siguiente es…
·         ¡Las abejas trabajan por proyectos! Bueno, pues cómo veis, todos  tenemos que desarrollar las competencias clave de las que hablábamos en la anterior entrada, pero para ello, tenemos un sistema infalible: TRABAJAR POR PROYECTOS. Esto es algo que parece muy complicado y que, sin embargo, es la forma más natural, efectiva y divertida para conseguir desarrollar todos esos talentos y capacidades que tenemos. 

Trabajar por proyectos significa que un grupo de abejas tenemos que conseguir, por ejemplo, construir un nuevo panal. Para ello tendremos que hacer muchísimas cosas: planificar como hacerlo, estudiar la zona y decidir el lugar adecuado, recopilar el material para construirlo, hacer los cálculos que necesitamos para que nos quede bien, decorarlo, ¡incluso algunas abejas tendrán que animarnos!
Por lo tanto, estamos desarrollando muchas de las competencias que veíamos arriba, además estamos aprendiendo muchísimas cosas de manera muy divertida y sobretodo estamos haciendo algo fundamental: estamos integrando el conocimiento. Porque de nada nos vale saber que eso es un pétalo, que eso otro es verde y que lo de más allá es polen, si no sabemos que todo eso junto forma parte de una flor y que nosotras tenemos que ir allí para extraer ese polen y así fabricar la miel. 
Así es como trabajamos nosotras y así es como los humanos tienen que actuar en su vida diaria y cada vez más en sus trabajos, por eso, creemos que esa es la manera más adecuada de llevar a cabo nuestros aprendizajes (¡y la más divertida!).
Seguro que os ha picado la curiosidad y queréis saber más sobre el trabajo por proyectos, aquí podéis encontrar más información:
·         Las abejas somos un equipo: Nos falta un ingrediente más para conseguirlo, y es el trabajar de forma cooperativa, por eso no decimos que trabajamos en equipo, sino que lo somos.  Como hemos visto en el cuento, las abejas no solo aportaban miel, sino que cada una aportaba otras cosas a las demás y juntando todo eso la colmena era un sitio mucho mejor.
Los humanos también sois seres sociales, como las abejas, es por esto que trabajamos, nos divertimos y hacemos muchísimas cosas junto a otros seres humanos, pero incluso cuando realizamos tareas que pensamos que son individuales, todas vuestras conductas, decisiones, etc. van a afectar y se van a ver influidas por las demás personas. Por eso es muy  importante que aprendamos a trabajar de forma cooperativa, pero como lo que mejor se aprende es lo que se hace, para aprender a trabajar de forma cooperativa ¡Hay que hacerlo!
Como nos hemos empeñado en que aprendamos a través de proyectos de aprendizaje cooperativo interdisciplinares, os llevamos ZUMBANDO a conocer más información sobre aprendizaje cooperativo

·         Un último consejo: ¡Las abejas nos divertimos! Aquí no nos vamos a enrollar, que tenemos mucha miel que libar y esto es tan claro y tan obvio que no necesita explicación.
 En resumen, en este blog queremos reflexionar sobre cómo a través del trabajo por proyectos interdisciplinares y de forma cooperativa, podemos desarrollar las competencias clave. Pondremos énfasis en la competencia matemática, teniendo en cuenta, cómo hemos intentado explicar en este post, esta no puede separarse de todas las demás. Pero, sobre todo, lo que estas abejas pretenden es que os divirtáis mucho, mucho, enseñando y aprendiendo, porque aprender es algo innato a las abejas y a los humanos y si estamos haciendo que sea algo aburrido, es que estamos haciendo algo mal.


Ana Gloria García Rando


martes, 17 de marzo de 2015

HISTORIA DE CINCO ABEJAS REINA Y UN APICULTOR


 

De todos es sabido que las abejas somos insectos muy sensibles, que necesitamos protección del exceso de frío o de calor, de la lluvia, así como tener un lugar seguro donde almacenar nuestro alimento.
El hombre, hace mucho muchísimo tiempo, sacaba de los troncos huecos de los árboles, de grietas de las rocas,…., nuestra miel sin tener en cuenta que destruía nuestra colmena.

Pero desde muy antiguo, entendió que nos podía domesticar, a nosotras las abejas, lo que facilitaba la cosecha de la miel y esto les ayudaba a su conservación y reproducción.

LÍNEA DE TIEMPO DE LA APICULTURA


Os voy a contar ahora una historia real en la que un apicultor y sus cuatro abejas reinas lograron a través de sus conocimientos y pasión por las matemáticas conseguir un exquisito manjar con el fin de que otros se beneficiasen, lo cual les colmaría de gozo y felicidad.

En un remoto y virtual lugar vivía un apicultor, cuyo sueño era poder elaborar la mejor miel. Una miel que estuviese para chuparse los dedos pero que todos pudiesen apreciar y comprar.

Para ello contaba con un equipo de cuatro abejas reinas. Ellas eran muy diferentes entre sí y de lugares muy alejados, (Toledo, Valencia, Sevilla y Cuenca ), donde había flores adaptadas a cada lugar. A pesar de estas diferencias lograron aunar su forma de pensar, que era muy matemática, para adaptarla al lugar donde vivían y así, junto con los cuidados de su devoto apicultor conseguir una gran cosecha, a esto se le llama trabajo colaborativo.



Estas cuatro abejas reinas (Ana, Sara, Tentudía y Sandra) serían las guías del enjambre. De todos es sabido que no todas las abejas de la colmena son iguales. Hay una reina que es de mayor tamaño. Recibe una alimentación especial, la jalea real. La reina es la única que pone huevos fértiles, por lo que el resto de miembros de la colmena dependen de ellos. El zángano es el que fecunda a la reina, en muchas ocasiones en ello se le va la vida. Y por último, y no por ello menos importante, están las abejas obreras, cuyo papel es fabricar y almacenar cera, miel, polen, propóleo, jalea real; proteger y limpiar la colmena y cuidar de las crías, entre otras funciones. Es decir en el panal a pesar de nuestras diferencias todos tenemos una función importante que desempeñar.
 
En definitiva, somos bichejos muy ocupados que vivimos en comunidad, cada miembro es indispensable para todos y ninguno de nosotros podría subsistir solo.
 
JoseMa, nuestro apicultor, preparó todos los materiales para facilitarnos una buena casa donde asentar cada una de las cuatro colmenas. Nos dio una buena base (o banquillo en terminología de apicultor), sobre la que se asentaría la colmena y luego dejó a sus reinas organizarse.
Como abejas pensamos que el trabajo basado en proyectos en el que todos los miembros de la comunidad tengan la opción de pensar y de tener un papel relevante es una buena manera de trabajar y de obtener buenos frutos. Para ello tuvimos que investigar mucho hasta poder sentirnos cómodas con la tarea encomendada. Pero teníamos la tranquilidad de que nuestro apicultor nos vigilaría con mimo y no dejaría que factores como la cercanía o lejanía a las flores o a aguas limpias, los vientos o la exposición al sol por las mañanas se nos escapasen de nuestro análisis a la hora de elegir el lugar donde asentarnos, pues de ello dependía nuestra miel.

 
Él siempre confió en el buen sistema de comunicación entre abejas. Aquí os paso un ejemplo de cómo nos entendemos:

LA DANZA COMO MÉTODO DE COMUNICACIÓN DE LAS ABEJAS


El apicultor y las abejas poco a poco fueron levantando las colmenas. Nuestro tamaño también era importante tenerlo en cuenta. Resolver el proyecto requirió de mucha precisión, cálculos y esfuerzo, un trabajo día a día.

HEXÁGONOS: EL CÓDIGO DE LA NATURALEZA (FORMA Y SIMETRÍA)


Finalmente llegó el gran día. Las abejas y el apicultor recogieron los frutos de su esfuerzo. Fue una cosecha muy gratificante, una miel excelente tanto en variedad de gustos como en calidad, que quisieron compartir con todos los que estuvieran interesados, para que aquel que quisiera pudiera fabricar su propia miel.

ABEJAS BEES, Juan Antonio Moya


“He lamentado profundamente no haber avanzado al menos lo suficiente como para comprender algo de los grandes principios fundamentales de las matemáticas, pues los hombres que los dominan parecen tener un sexto sentido”. Charles Darwin.

“El gran libro de la naturaleza está escrito en los símbolos matemáticos”. Galileo Galilei.

“Las abejas… en virtud de una cierta intuición geométrica… saben que el hexágono es mayor que el cuadrado y que el triángulo, y que podrá contener más miel con el mismo gasto de material.”. Papus de Alejandría.


 

Sandra García González